Evaluación crítica del modelo de propaganda de Herman y Chomsky

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A Critical Evaluation of Herman and Chomsky’s Propaganda Model

Lic. Joan Pedro [C.V.] Doctorando del programa "Comunicación, Cambio Social y Desarrollo" - Facultad de Ciencias de la Información - Universidad Complutense de Madrid, UCM, España - joan.pedro@estumail.ucm.es

Resumen: Este artículo repasa los cinco elementos (filtros) que componen el Modelo de Propaganda y evalúa su relevancia y validez veinte años después de su elaboración original por Edward S. Herman y Noam Chomsky. El artículo analiza después la aplicabilidad del modelo a otros contextos que no fueron originalmente contemplados y reflexiona sobre otros elementos que también tienen el efecto de filtrar la información y que, por tanto, deben tenerse en cuenta por el modelo. Por último, considera la posibilidad de añadir dos nuevos filtros propuestos por otros autores. El artículo concluye que el Modelo de Propaganda es hoy aún más válido que hace veinte años. Es una herramienta de investigación muy adecuada para el análisis de los medios de comunicación de masas, pero que, al promover un análisis contrario a los intereses de las élites, tiende a ser marginado institucionalmente.

Palabras clave: Modelo de propaganda, economía política de la comunicación, propaganda, producción comunicativa, producción de noticias.

Sumario: 1. Introducción. 2. La relevancia acrecentada de los filtros. 2.1. Filtro 1: La Propiedad. 2.2. Filtro 2: La dependencia de la Publicidad. 2.3. Filtro 3: El suministro de noticias a los medios de comunicación. 2.4. Filtro 4: El Flak o las contramedidas para disciplinar a los medios (los reforzadores de opinión). 2.5. Filtro 5: El Anti-comunismo como mecanismo de control (hoy, Convergencia en la Ideología Dominante). 3. Aplicabilidad a otros contextos. 3.1. Aplicabilidad a otros países del centro con democracias liberales. 3.2. El MP e Internet. 4. Otros elementos a considerar en el modelo. 4.1. El rol de los periodistas. 4.2. La audiencia. 5. Propuestas específicas de nuevos filtros. 5.1. La Tecnología como sexto filtro. 5.2. La influencia directa o compra por parte de la élite. 7. Bibliografía. 8. Notas.

Traducción supervisada por Ibis Savio (UCM)

1. Introducción

Coincidiendo con el 20 aniversario de la publicación del libro Manufacturing Consent. The Political Economy of the Mass Media (1988) (traducido al castellano como Los Guardianes de la libertad. Propaganda, desinformación y consenso en los medios de comunicación de masas, 1990) de Edward S. Herman y Noam Chomsky, se ha podido constatar un resurgimiento, iniciado hace unos años, en el interés del Modelo de Propaganda (MP) en el ámbito académico. Esto es algo novedoso porque, tal y como esperaban los autores basándose en los supuestos y predicciones de su propio modelo (Chomsky, 1989) la acogida que recibió el MP tras su presentación fue en términos generales negativa. Según mostraron Herring y Robinson (2003), el MP ha sido marginado en el ámbito académico estadounidense porque éste “is very strongly disciplined by the operation of the filters outlined in the propaganda model” (aunque operan de manera distinta, según explican). Puesto que el MP tiene una perspectiva anti-élite, no resulta apto para pasar los filtros que él mismo distingue. La consecuencia es que la respuesta mayoritaria ha sido la de ignorarlo y, en segundo lugar, la de criticarlo. La mayoría de las críticas al modelo han sido de carácter vago y no han profundizado en los principios operativos del modelo, por lo que, aparte de los trabajos de los propios autores, [1] no se ha trabajado teóricamente en el perfeccionamiento científico del modelo hasta años recientes.

Sin embargo, en el cambio de siglo, [2] ha surgido un pequeño grupo de autores que, partiendo de una base teórica e ideológica similar a la de Herman y Chomsky, han trabajado por su robustecimiento, actualización, refinamiento y ampliación (por ejemplo, Herring y Robinson, 2003; Boyd-Barret, 2004; Klaehn, 2002, 2003, 2005; Cromwell y Edwards, 2006; Sparks, 2007). Aunque los investigadores que han abrazado el MP constituyan una minoría, sus reflexiones merecen una atención especial. Además, en los últimos años ha habido varias conferencias cuyo objeto ha sido debatir sobre la validez del MP en las que se han hecho aportaciones interesantes que deben ser examinadas (por ejemplo, Londres, Inglaterra, febrero 2004; Universidad de Windsor, Canadá, Mayo 2007; Sevilla, España, 2006).

Este artículo analiza la actualidad de los cinco filtros que componen el MP y da un repaso a las lagunas y posibilidades de mejora que se han señalado desde autores que trabajan desde una perspectiva social crítica y que comparten la idea de que los Medios de Comunicación de Masas (MCM) cumplen una función propagandística de servicio a las élites (entre otras funciones). Estos dos puntos permitirán alcanzar conclusiones sobre la validez del modelo en el contexto actual. Se ha decidido no incluir las críticas de autores que tienen una visión jeffersoniana de los medios de comunicación porque, al mantener que los medios actúan como un contrapoder respecto a gobiernos y corporaciones, su crítica es una enmienda a la totalidad del MP (a menudo acusándolo de teoría de la conspiración) que no permite analizar el modelo ni ahondar en sus puntos fuertes y débiles. Además, hay una gran cantidad de evidencia de que los contenidos de los MCM cumplen un papel funcional para los agentes del poder (incluidos ellos mismos).

Aunque hasta la fecha no haya habido muchas reflexiones teóricas y epistemológicas en torno al MP y los trabajos que se han servido de él como herramienta de análisis raramente han sido considerados en el ámbito mainstream, Chomsky ha señalado que “I would hazard a guess that the "Propaganda Model" is one of the best-confirmed theses in the social sciences” (Chomsky, 2002: 18). Efectivamente, las hipótesis que se desprenden de los principios del MP han sido sobradamente contrastadas, incluso, como dice Sparks (2007: 69), por parte de autores que ignoran el modelo, pero que han llegado a conclusiones muy similares. Someter un modelo a examen empírico es un paso importante para poder validarlo. Sin embargo, también cabe estudiar la relevancia, consistencia y exhaustividad de sus principios operativos o categorías (los “filtros”), y su aplicabilidad a contextos amplios y generales (que pueda dar cuenta del mayor número posible de fenómenos que intervienen en la formación de los contenidos), puesto que se entiende que cuanto más universal sea un modelo, mayor es su validez.

Continúa en: http://www.ull.es/publicaciones/latina/09/art/19_818_35_ULEPICC_02/Joan_Pedro.html


Los medios dominantes tratan de ocultar la profundidad de la crisis

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22-04-2009

“Los fundamentos de nuestra economía son fuertes” dicen


Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens


“Comenzamos a ver rayos de esperanza en la economía”

Presidente Barack Obama, conferencia de prensa de abril

Las ventas al detalle cayeron en marzo ya que las pérdidas de empleos y las condiciones más duras para obtener créditos obligaban a los consumidores a recortar fuertemente sus gastos opcionales. Casi cada sector sufrió bajas incluyendo la electrónica, la gastronomía, los muebles, los artículos deportivos y los materiales de construcción. Las ventas de coches siguen cayendo en picada a pesar de ventas agresivas de vehículos nuevos y 13.000 millones de dólares de ayuda del gobierno federal. El derrumbe en la vivienda, que comenzó en julio de 2006, aceleró su caída en marzo, bajando un 19% año por año, mientras se anunciaban más sufrimientos en el futuro. Los no pagos de hipotecas aumentan y se calcula que las ejecuciones hipotecarias en 2009 serán del orden de 2,1 millones, un aumento de 400.000 desde 2008. Los gastos de consumo han bajado, la vivienda está en la ruina y la producción industrial bajó por una tasa anual de un 20%, la mayor caída trimestral desde el Día de la Victoria en Europa en la Segunda Guerra Mundial. La contracción se impone a través de todo el sistema, y no hay señales de que disminuya.

Las condiciones en la economía en conjunto son ahora vastamente diferentes de las en Wall Street, donde el S&P 500 y el Dow Jones Industrials se han consolidado continuamente durante 5 semanas, recuperando más de un 25% de las pérdidas anteriores. El paquete de estímulo monetario de 13 billones de dólares del jefe de la Reserva Federal Ben Bernanke ha causado una recuperación en el mercado bursátil mientras la Calle Mayor sigue languideciendo bajo auxilio vital, esperando que el estímulo fiscal de 787.000 millones de dólares de Obama tenga efecto y compense la caída de la demanda y el aumento del desempleo. La recuperación en Wall Street indica que la inundación con liquidez de Bernanke está creando una burbuja en las acciones ya que los valores actuales no reflejan las condiciones subyacentes en la economía.

Los medios financieros hablan activamente de una recuperación mientras los valores suben más con cada semana que pasa. Jim Cramer de CNBC, el cabecilla hiperventilador del “Dinero Rápido,” anunció la semana pasada: “Proclamo que la depresión ha pasado.” Cramer y sus estrepitosos porristas mediáticos ignoran el hecho de que todos los sectores del sistema financieros están ahora apuntalados con préstamos de la Reserva Federal y bonos del Tesoro, sin los cuales el ficticio libre mercado se derrumbaría. Durante 19 meses, Bernanke ha mantenido una corriente continua de liquidez que fluye de los cofres del Tesoro de EE.UU. a la bolsa de valores de Nueva York en el centro de Manhattan. La Reserva Federal ha recapitalizado a instituciones financieras a través de sus bajas tasas de interés, sus multibillonarios medios prestables, y su compra directa de la deuda soberana de EE.UU. y de valores de Fannie Mae respaldados por hipotecas. El estado de cuentas de la Reserva Federal se ha convertido en un vertedero para todo tipo de desechos tóxicos y de pútridos instrumentos de deuda para los cuales no existe un mercado activo. Cuando los bancos centrales y los inversionistas extranjeros se den cuenta de que la divisa estadounidense está respaldada por dudosos colaterales de alto riesgo, habrá una corrida sobre el dólar seguida por una salida en estampida de valores de EE.UU. A pesar de todo, Bernanke asegura a sus críticos que “los fundamentos de nuestra economía son fuertes.”

En cuanto a la recuperación, el analista de mercados Edward Harrison la resume como sigue:

“Se trata de una recuperación falsa porque los problemas sistémicos subyacentes en el sector financiero están siendo disimulados mediante diversos mecanismos diseñados para recapitalizar subrepticiamente a bancos, mientras el estímulo monetario y fiscal induce un rebote antes de que la insolvencia inherente de muchos bancos se convierta en un problema. Esto significa que el sistema bancario seguirá siendo débil incluso después que la recuperación tome forma. El resultado probable del sistema débil será una recaída en circunstancias similares a una depresión antes de que la salva temporal de estímulos haya desaparecido. Nótese que esto no imposibilita que las acciones suban considerablemente o que se forme un nuevo mercado alcista porque por insostenible que sea la recuperación, no dejará de ser una recuperación.” (Edward Harrison, "The Fake Recovery", Credit Writedowns)

El repunte en el mercado bursátil no arreglará el sistema bancario, ni demorará la caída en la vivienda, ni remendará los desharrapados estados de cuentas de las familias, ni reparará las industrias en bancarrota o revertirá el declive acelerado en la confianza del consumidor. El aumento en el mercado bursátil sólo indica que los especuladores han vuelto al negocio aprovechando las generosas inyecciones de capital de la Reserva Federal que impulsan los valores hacia la estratósfera. Mientras tanto, las filas del desempleo se siguen alargando, los bancos alimentarios se agotan y los refugios para los que carecen de vivienda están que revientan. Las prioridades de la Reserva Federal se orientan a la clase inversionista no al ciudadano común que trabaja. Bernanke trata de mantener contento a Wall Street impulsando los valores de los activos con capital barato, pero los aumentos del suministro de dinero provocan más presión descendiente sobre el dólar. El jefe de la Reserva también ha comenzado a comprar bonos del Tesoro de EE.UU., lo que equivale a escribir un cheque propio para cubrir un sobregiro en la cuenta de uno mismo. Es el tipo de galimatías que pasa por política económica sana. La Reserva Federal es incapaz de solucionar el problema porque la Reserva es el problema.

La semana pasada, el mercado creció a lo alto al conocer que el ingreso neto de Wells Fargo en el primer trimestre aumentó un 50% a 3.000 millones de dólares, haciendo subir su acción un 30% en una sola sesión. Los medios financieros celebraron el triunfo de manera típica congratulándose mutuamente y anunciando que el mercado había tocado “fondo.” La noticia sobre Wells Fargo fue repetida ad nauseam durante dos días incluso a pesar de que todos saben que los grandes bancos poseen cientos de miles de millones en activos respaldados por hipotecas que están marcadas muy por encima de su verdadero valor y que sobrevendrán inmensas pérdidas. Naturalmente, los escépticos son mantenidos fuera de foco o acerbos presentadores los atacan por ser fatalistas y Casandras. Lamentablemente, la contabilidad creativa y la manipulación mediática sólo pueden tener éxito por un cierto tiempo. En última instancia los bancos tendrán que amortizar sus pérdidas y buscar más capital. Wells Fargo se salvó esta vez, pero a la próxima puede que no tenga tanta suerte. Bloomberg resume la situación de Wells Fargo:

“Wells Fargo & Co., el segundo prestamista de ahorro-vivienda de EE.UU., podría necesitar 50.000 millones de dólares para pagar al gobierno federal y cubrir pérdidas por préstamos a medida que la crisis económica se profundiza, según Frederick Cannon de KBW Inc.

KBW espera 120.000 millones de dólares de pérdidas de “tensión” en Wells Fargo, suponiendo que la recesión continúe durante el primer trimestre de 2010 y que el desempleo llegue a un 12%, escribió hoy Cannon en un informe. El banco basado en San Francisco podría necesitar 25.000 millones de dólares aparte de los 25.000 millones que debe al Tesoro de EE.UU. por el plan de rescate de la industria, escribió.

“Los detalles son escasos y creemos que gran parte de las noticias positivas en los resultados preliminares tenían que ver con la contabilidad de fusiones, estándares de contabilidad revisados y moratorias de no-pago de hipotecas, más que con tendencias subyacentes,” escribió Cannon, quien bajó la calificación de las acciones de “rendimiento de mercado” a “operación pobre.” “Esperamos que las ganancias y el capital estén bajo presión debido a la continuación de la debilidad económica.”

¿Qué pasó con todos esos préstamos sin rendimiento y MBS [valores con respaldo hipotecario] basura? ¿Se evaporaron simplemente hacia el éter neoyorquino? ¿Es posible que la buena suerte de Wells tenga algo que ver con los recientes cambios de las reglas de contabilidad de FASB [Consejo de Estándares de Contabilidad Financiera] respecto a "mark to market" [posiciones de futuros abiertas de los contribuyentes son ajustadas a valor de mercado para el cierre del año impositivo, N. del T.] que permiten más flexibilidad a los bancos para asignar un valor a sus activos? También, a juzgar por las planillas en Internet, Wells parece tener la menor “ratio de reservas de pérdidas para préstamos” de los cuatro principales bancos. No se puede decir que algo semejante inspire confianza.

Paul Krugman también expresa un punto de vista escéptico ante el informe de Wells Fargo:

“Respecto a esas maravillosas cifras de Wells Fargo.... hay que recordar, que los beneficios en los informes no constituyen un número definitivo; involucran numerosas suposiciones. Y por lo menos algunos analistas dicen que las suposiciones de Wells sobre pérdidas por préstamos parecen, bueno, extrañas. Tal vez sí, tal vez no; pero hay que decir que sería terriblemente conveniente que los bancos sonaran bien claro ahora; precisamente cuando la cuestión de hasta qué punto se pondrá duro el gobierno de Obama está colgada en la balanza.”

Los bancos están todos jugando el mismo juego de escondite, tratando de embaucar al público para que crea que están en una posición de capital más fuerte de lo que están en realidad. No es más que otra trapacería de Wall Street empapelada con insípida propaganda mediática. Las gigantescas agencias de bolsa y los medios financieras son dos rayos de la misma rueda que giran en sincronización. Por desgracia, la fanfarria de los medios y el maquillaje de cifras no sacarán a la economía de su espiral descendiente o producirán una recuperación a largo plazo. Eso requiere política fiscal, programas de puestos de trabajo, alivio de deudas, saneamiento de hipotecas y un plan progresista para reconstruir la economía de la nación sobre un fundamento sólido de productividad y de aumentos regulares de salarios. Hasta ahora, el gobierno de Obama ha concentrado toda su atención y sus recursos en el sistema financiero en lugar de la gente trabajadora. Eso no solucionará el problema.

La deflación está hincando sus dientes en la economía. Los precios de alimentos y combustible cayeron en marzo en un 0,1% mientras el desempleo sigue su declive hacia un 10%. La caída de los precios al por mayor ha sido la mayor desde 1950 en los últimos 12 meses. Según MarketWatch: “La producción industrial ha bajado un 13,3% desde que comenzó la recesión en diciembre de 2007, el mayor descenso porcentual desde el fin de la Segunda Guerra Mundial”… La tasa de utilización de la capacidad del total de la industria cayó más allá a 69,3%, un punto bajo histórico para esta serie, que comienza en 1967.” (Federal Reserve) La persistente caída en los precios de la vivienda (30%) y las pérdidas en el patrimonio inmobiliario sólo aumentan las presiones deflacionarias. La inmensa burbuja crediticia pierde aire una inmensa ráfaga.

El estímulo de 787.000 millones de dólares de Obama es demasiado pequeño para compensar la falta de actividad en una economía de 14 billones de dólares por año, en la que la capacidad de manufactura e industrial han caído a puntos bajos récord y el desempleo aumenta en 650.000 por mes. El alto desempleo es letal para una economía en la que los gastos de consumo representan un 72% del PIB. Sin alivio de la deuda y reducción de la presión de las hipotecas, el consumo se deteriorará y los beneficios corporativos se seguirán reduciendo. Las compañías del S&P500 ya han tenido una caída de un 37% en los beneficios corporativos. A menos que sean encarados los temas subyacentes de alivio de la deuda y de los salarios, las actuales tendencias persistirán. El crecimiento es imposible si los trabajadores están en quiebra y no se pueden permitir la compra de las cosas que producen.

El estímulo debe ser aumentado a un tamaño que permita que fomente la actividad económica y cree suficientes empleos para superar los problemas. El profesor de economía de Yale, Robert Schiller, propugna el martes más estímulos en su comentario en Bloomberg:

“En la Gran Depresión… el gobierno de EE.UU. tuvo muchas dificultades para mantener su compromiso con el estímulo económico. Se hablaba de, y se probó, la ‘reactivación de la economía’, pero no consecuentemente. La Depresión podría haber sido impedida en gran parte, pero no lo fue… Ante una psicología actual similar a la de la era de la Depresión, necesitamos de nuevo una masiva reactivación de la economía.

Sería una vergüenza si estuviésemos tan abrumados por la cólera ante la injusticia de todo que no tomáramos las medidas positivas necesarias para restaurar el pleno empleo. No será sólo injusto de cara al contribuyente estadounidense. Sería injusto hacia los que viven en chabolas…, sería injusto hacia los que están siendo desalojados de sus casas, y que no pueden encontrar otras porque no pueden encontrar empleo. Sería injusto hacia los que tienen que abandonar sus estudios porque ellos, o sus padres, no pueden encontrar empleo.

Es hora de enfrentar lo que hay que hacer. La sorpresa involucrada por el coste será inmensa, pero el coste en términos de producción perdida por no lograr el objetivo crediticio o el objetivo de la demanda agregada será aún mayor.” (Robert Schiller, “Depression Lurks unless there's more Stimulus,” Bloomberg)

Incluso si la producción industrial, la manufactura, el comercio al detalle y la vivienda están en caída libre, el habla en Wall Street todavía se concentra en la elusiva recuperación. El S&P 500 tocó fondo a 666 el 6 de marzo y desde entonces ha vuelto a 852. Evidentemente las inyecciones de capital de Bernanke han jugado un papel importante en ese cambio. El ex Secretario de Trabajo bajo Clinton y profesor de economía en la Universidad de California Berkeley, Robert Reich, lo explica como sigue en su blog:

“Todos estos artículos con noticias optimistas están conectados por un hecho: la inundación de dinero que la Reserva Federal ha estado lanzando a la economía… Hay tanto dinero derramado sobre la economía que su precio tiene que bajar. Y el dinero barato tiene que inducir un cierto emprestamiento. La verdadera pregunta es si esto significa un despegue económico. La respuesta es que no lo hace.

El dinero barato, recordaréis, nos metió en este lío. Hace seis años, la Reserva Federal (Alan Greenspan et al) bajó los tipos de interés a un 1%... Los grandes prestamistas hicieron lo que se podía esperar con ese dinero gratuito – conseguir lo más posible y luego prestárselo a todo el que podía ponerse de pie (y a muchos que no lo podían). Sin que hubiera reguladores que los controlaran, se salieron con la suya con el equivalente financiero de asesinatos.

El único principio económico que ha cambiado desde entonces es que tanta gente fue tan terriblemente perjudicada que ha desaparecido la confianza necesaria para que consumidores, inversionistas y empresas repitan lo que hicieron en aquel entonces… Sí, algunos consumidores refinanciarán y utilizarán el dinero extra que extraigan de sus casas para volver a gastarlo. Pero la mayoría utilizará ese dinero extra para pagar deudas y comenzar de nuevo a ahorrar, como lo hiciera hace años…

Admiro el optimismo disparatado, y comprendo por qué Wall Street y sus portavoces quieren ver un retorno al mercado alcista. ¡Diablos!, cualquiera que tenga una cartera de acciones quiere que vuelva a crecer. Pero desear algo es algo diferente de conseguirlo. Y el optimismo disparatado puede causar un inmenso daño a una economía. ¿No lo hemos aprendido todavía?

(Blog de Robert Reich, "Why We're Not at the Beginning of the End, and Probably Not Even At the End of the Beginning")

Si la intención del grandioso experimento económico de Bernanke fue crear una inflación dispareja en los mercados de valores y, por lo tanto, ampliar el abismo entre los financistas y la economía real; parece haber tenido éxito. ¿Pero por cuánto tiempo? ¿Cuánto tardará antes de que los bancos e inversionistas extranjeros se den cuenta de que las “facilidades de emprestamiento,” de sonido tan inocuo, de la Reserva Federal han provocado una ola de liquidez especulativa de bajos intereses hacia los mercados de capital? ¿De qué otra manera se puede explicar que las acciones suban vertiginosamente cuando la capacidad industrial, la manufactura, las exportaciones, los beneficios corporativos, el comercio minorista y todos los demás sectores han sido convertidos en escombros? La liquidez nunca es inerte. Navega por el sistema financiero como el mercurio en el agua, lanzándose elusivamente al área que ofrece la mayor oportunidad para ganancias. Por eso la marea apareció primero en el mercado bursátil. Cuando pase a las materias primas – y aumenten el petróleo y los precios de alimentos – Bernanke se dará cuenta de que el tiro le salió por la culata.

El plan de rescate financiero de Bernanke es un desastre. Debería haber pasado menos tiempo con Milton Friedman y más con Karl Marx. Fue Marx el que reveló la raíz de todas las crisis financieras. La resumió como sigue:

“La razón en última instancia de todas las crisis reales sigue siendo la pobreza y el consumo restringido de las masas, contrariamente al impulso de la producción capitalista para desarrollar las fuerzas productivas como si el poder absoluto de consumo de la sociedad constituyera su límite.” (Karl Marx, Capital, vol. 3, New York International publishers, 1967.)

¡Bingo!. Mensaje a Bernanke: Los trabajadores necesitan ayuda para la deuda y un aumento de salarios, no mayores rescates para gánsteres bancarios estafadores

Mike Whitney vive en el noroeste del Pacífico. Para contactos, escriba a: fergiewhitney@msn.com Mike Whitney vive en el noroeste del Pacífico. Para contactos, escriba a: fergiewhitney@msn.com


http://www.counterpunch.org/whitney04162009.html


http://www.rebelion.org/noticia.php?id=84194


Huelga frente al despido del 52% de la plantilla de ‘ABC’

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CRISIS DE MEDIOS // AFECTARÍA A 238 TRABAJADORES DEL PERIÓDICO

César Gabriel de Francisco, Madrid

La portada de ‘ABC’ del pasado 3 de marzo recogía el último dato de parados: casi 3,6 millones. El diario no decía nada de su propia contribución al constante aumento de ese número. 238 trabajadores serán despedidos si se acepta el ERE propuesto.

Edu León

El Expediente de Regulación de Empleo (ERE) presentado se debe, según la dirección del periódico ABC, “a causas de carácter económico, productivo y organizativo”. Vocento defiende la decisión para “garantizar la viabilidad de ABC y buscar su adaptación a la situación del mercado”. El ERE pretende despedir a 112 personas (100%) de los talleres –donde se imprime el periódico–, 84 de redacción y a 48 de administración. Sin embargo, Vocento pretende, según David de Cabo, representante sindical de CGT en el Comité de empresa, “crear otra empresa que gestione los talleres participada al 60% por el propio grupo, utilizar el ERE para despedir a los trabajadores y contratar al nuevo personal con un convenio de artes gráficas que es manifiestamente inferior al que rige ahora”. Según David de Cabo, “todas las fuentes jurídicas consultadas por los sindicatos han señalado abuso de derecho y fraude de Ley”. Vocento tuvo 34,6 millones euros de beneficio neto en 2008 pero “ABC se ha ido descapitalizando a lo largo de los años desviando dinero al grupo con operaciones comerciales que Vocento no paga a ABC. Así es muy fácil argumentar pérdidas, pero muy falso también”, declara De Cabo a DIAGONAL.Y este sindicalista advierte que la empresa pretende “no deshacerse de trabajadores excedentarios o que ya no tienen trabajo, sino romper el marco de relaciones laborales que regía. Porque está también la negociación del convenio colectivo”. Ahora corresponde a la Comunidad de Madrid (CAM) aceptar los despidos. El lunes 6 la Dirección General de Trabajo convocó a empresa y sindicatos para una mediación pero Vocento la rechazó alegando que daba por concluido el periodo de negociación y que ya se había puesto en contacto con los trabajadores para comunicárselo el viernes 3, en plena huelga. La autoridad rechazó la actuación de la dirección.

Es pública la relación que existe entre la presidenta regional Esperanza Aguirre y directivos del grupo Vocento. “Todos sabemos que para los partidos los medios son herramientas de transmisión social muy importantes”, reconoce De Cabo. Por eso considera posible un cierto favor a la empresa de parte de la CAM, pero confía en que el Ministerio de Trabajo finalmente rechace el ERE.

Junto con la vía administrativa los sindicatos han convocado numerosos paros y concentraciones y una huelga para los días 3, 4 y 5 de abril, que contó con un seguimiento del 100% en los talleres, 90% en administración y 70% de los redactores. En muchos otros medios están tomando medidas parecidas como la fragmentación en varias empresas de algunas actividades (como en El Paíso El Mundo), y si entran en pérdidas, justificar un ERE que aclare el camino para los despidos. Los medios están pendientes de ABC aunque no hablen de ello.


http://www.diagonalperiodico.net/spip.php?article7658


Prisa por verme inquieto

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14-04-2009




Suena bastante pretencioso este título, pero trato de ponerme a tono con el periodista español Mauricio Vicent, quien el pasado 5 de abril, en el periódico madrileño El País, publicó un artículo titulado: “Cuba ve con inquietud un acercamiento demasiado rápido a EE UU”. Yo me dije, caramba, nunca ha sido política del gobierno cubano anunciar desasosiego ante la proximidad de los norteamericanos. Recordé las nacionalizaciones de los años 1959 y 1960; recordé Playa Girón y la Crisis de los Misiles; recordé cuando el país se quedó absolutamente solo tras la caída del Campo Socialista. Nunca el gobierno cubano había mostrado nerviosidad. ¿Qué estará pasando en La Habana?

Gracias a una alerta de Google yo había recibido el titular de “El País”, de modo que pinché encima para enterarme del contenido. El resumen de la noticia anunciaba, además, los criterios de cierto sociólogo cubano: “esto es un reto de consideración”, decía. De modo que empecé a leer, y entonces fruncí el entrecejo: el articulo de Vicent empezaba citando al doctor Armando Hart Dávalos: ''Si Obama cumple su promesa [de aliviar el embargo], nacerá una nueva etapa en el combate ideológico entre la revolución cubana y el imperialismo".

Mi perplejidad no tenía límites: Esa palabra, “embargo”, no me resultaba familiar en medio de una cita de Armando Hart; siempre le he escuchado decir “bloqueo”. Pues nada, parece que sí, alguna clase de perturbación tenía que haber en el gobierno cubano. Y es que no significa lo mismo la palabra “embargo”, que como se sabe es sinónimo de decomiso, incautación, retención; que la palabra “bloqueo”: sitio, cerco, asedio. Muchas veces, refiriéndose al diferendo con Estados Unidos, a Hart le había escuchado argumentar que ese país tenía desplegada una guerra económica, financiera y mediática contra Cuba. Por ejemplo, ningún producto que tuviese más del 10 % de componentes norteamericanos podía ser vendido a Cuba; por ejemplo, el barco que tocara puerto cubano, no podía entrar en puerto norteamericano hasta pasados seis meses; por ejemplo, que ningún cubano que viviera en Cuba podía hospedarse en un hotel de propiedad estadounidense, aun cuando ese hotel estuviera en un tercer país; por ejemplo, que se destinaban fondos para la subversión interna y para realizar trasmisiones de radio y televisión. Todo eso le había escuchado decir a Hart, un significado que no tenía que ver con “decomiso”, sino con la palabra “asedio”.

En realidad, a Armando Hart le había escuchado decir más: denunciar muchos casos de sabotaje, pues procedentes de Estados Unidos habían venido aviones, barcos, comandos de infiltración que en 50 años habían cobrado la vida de más de tres mil cubanos. Contra nuestra nación se había empleado a gran escala el terrorismo: bombas en hoteles, en fábricas, en barcos, dejadas caer a mansalva sobre la población civil. Habían ametrallado pueblos, incendiado tiendas, casas, almacenes, y hasta un círculo infantil con miles de niños dentro. Y qué decir de la introducción plagas y enfermedades, y de los miles de planes de asesinato contra dirigentes de la Revolución, y de la voladura de un avión civil con setenta y tres pasajeros a bordo…. En fin, una lista muy larga.

De modo que sí, era muy inquietante la palabra embargo en medio de una cita de Hart, y entonces busqué su artículo en Granma. No había sido publicado recientemente, sino hace unos nueve meses, en agosto de 2008, pero, ¡Caramba!, Hart no mencionaba la palabra embargo por ninguna parte. Simplemente el periodista interpretaba el pensamiento de Hart a su manera.

Entonces continué leyendo el artículo de Vicent; pero no paraba de asombrarme: ¿Quién sería ese sociólogo que sabía tanto de las interioridades del gobierno cubano? Busca por aquí, busca por allá, y, qué va, tampoco por ninguna parte aparecía el nombre de ese señor, era anónimo; apenas un runrún que, en nombre de la libertad de prensa, los lectores del periódico El País tenían la obligación creerse: ya se sabe que libertad de prensa es aquella facultad que tienen los dueños de grandes cadenas mediáticas para configurar tópicos, sesgos y prejuicios; sobre todo la facultad que tienen para endilgarle también buena parte de esos sesgos, tópicos y prejuicios a todo aquél que se los ponga en duda.

Después, continuando con el mencionado artículo, se afirmaba que el reto era doble: posiblemente tres millones de turistas norteamericanos vendrían a defender las banderas de su ideología a nuestras playas y ciudades. Se citaban cifras, la capacidad hotelera se cubre a un 60 %, y al sacar cuentas comprendí que el margen de disponibilidad era insuficiente. Pero esto tampoco era para poner nervioso a nadie, me dije, sino todo lo contrario. Cualquier dueño de hotel estaría brindando con champaña y caviar ante la posibilidad de cubrir permanentemente el 100 % de su capacidad hotelera. Además, no decía Vicent que recibir demasiados visitantes, así de sopetón, ponía nervioso al gobierno cubano. Entonces en realidad el gobierno cubano no tenía por qué estar nervioso; en definitiva no alcanzaban los hoteles para tantos posibles turistas norteamericanos. La cuenta me daba que el 40 % de habitaciones disponibles solo permitía hospedar apenas 900 mil visitantes más.

Aquí confieso que tampoco entendía cómo los turistas norteamericanos vendrían a hacer labores de proselitismo a Cuba. No me los imaginaba yo dejando a un lado el mojito y el cubata, la playa de Varadero y el show de Tropicana, para ofrecer discursos políticos en las esquinas del Vedado o La Habana Vieja. Pero, si así fuese, qué dirían ellos que los cubanos ya no supieran. Quizá el periodista Vicent ha podido ver cómo en nuestra televisión nacional se pasan semanalmente más de cuarenta películas, documentales y series, y, de ellas, unas tres cuartas partes proceden de los Estados Unidos. Dramas, tragedias, comedias, musicales, policíacas, de ciencia ficción, de terror, de suspense… Películas históricas, y películas contemporáneas; del campo y de la ciudad; unas cuyas tramas trascurren en Manhattan; otras, en el Bronx; desde Washington hasta California, desde Cayo Hueso hasta Alaska: quizá ni en los propios Estados Unidos haya gente que, como promedio, vean más películas norteamericanas que los cubanos.

Una manera extraña de estar nervioso, porque en realidad a mí me parecía que donde había nerviosismo no era en Cuba. Por ejemplo, otras noticias indicaban que congresistas de la derecha miamense rasgaban sus vestiduras por causa de las medidas anunciadas por Obama. En cuanto al intercambio cultural, conocido es que tanto a Chucho Valdés como a los integrantes de la orquesta Los Van Van, por citar un caso todavía fresco en la memoria, las autoridades norteamericanas les habían colocado un rótulo en el pasaporte para advertir lo peligrosa que puede ser la música cubana para la seguridad nacional de los Estados Unidos. En fin, y para cerrar con un ejemplo bien reciente, la paranoia contra la isla ha llegado al extremo de prohibir al equipo Marlins de la Florida vender gorras y camisetas del equipo cubano que el pasado mes participara en el Clásico Mundial de Béisbol.


Sin embargo, mayor perplejidad tuve cuando llegué al final del texto escrito por Vicent. De pronto se aclaraba que, hasta el momento, las autoridades cubanas habían sido sumamente prudentes: “No se quiere decir que hay inquietud, tampoco demostrar demasiadas expectativas”.

Joder, en qué quedamos. Y de dónde sacó entonces el título del artículo, de dónde que hay inquietud de Cuba. Pero fíjese usted, lector, inquietud o expectativas: según el razonamiento de este periodista español el gobierno cubano debe tener, o sudoraciones frías, o la baba cayéndosele tras los americanos. Nada de discutir el diferendo en igualdad de condiciones, respeto mutuo mediante. Nada de serenidad o paciencia. ¡Cómo si las medidas tomadas por el presidente Obama, no eliminaran apenas el 18 % de las implantadas por Bush el 6 de agosto de 2004! Si se consulta el llamado Informe de la Comisión para la asistencia a una Cuba libre, también conocido como Plan Bush, puede comprobarse que de un total de once medidas globales contenidas en este, apenas se revisan dos.

En fin, al final veo que me inquieté por gusto. Y me da por pensar que realmente era eso lo que se perseguía, un modus operandi que se repite una y otra vez desde los tiempos de Goebbels. Y ciertamente, también entiendo que hay PRISA por vender. Mucho más en estos tiempos en que la crisis económica global pone tan nerviosos a los del grupo PRISA

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=83771&titular=prisa-por-verme-inquieto-


Así construye "El País" la imagen de dictador de Chávez

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13-04-2009

El editorial de ayer es un buen ejemplo de cómo no son los hechos sino una imagen prefabricada la que lleva a interpretar y falsear los hechos

Javier Adler
Rebelión


El último editorial de El País (12/4/09) es un buen ejemplo de cómo no son los hechos los que llevan a la imagen de Chávez sino una imagen prefabricada la que lleva a interpretar y falsear los hechos. El principio básico es presentar como anormal y propio de una dictadura totalitaria lo que se consideraría normal y legítimo en cualquier otro país.

El editorial se titula “El rumbo de Chávez”, lo que ya muestra que la atención se centrará en Chávez, no en el gobierno, las instituciones o el pueblo, sino en una persona. Ésta es una premisa necesaria para construir su imagen de dictador, centrar cualquier acción de gobierno o judicial en su persona. A partir de aquí se concluye, fácil y circularmente, la típica acusación de que Chávez concentra todo el poder en sus manos.

El subtítulo del editorial dice “El régimen venezolano combina la existencia de elecciones con la persecución de opositores”. Régimen es un término reservado para los gobiernos autoritarios, por eso nunca leeremos “el régimen de Zapatero” o “el régimen de Obama”. Sobre la persecución de opositores, es una expresión típicamente utilizada por los propios opositores, que este medio de comunicación hace suya. Por ejemplo, en el caso de España es frecuente escuchar por parte del PP y medios afines que están siendo perseguidos por Zapatero. (1)

Entrando en el texto del editorial, leemos

“La detención del general Raúl Baduel es sólo el último episodio del progresivo acoso del presidente Hugo Chávez a la oposición política, ...”

Estaríamos, por tanto, no ante un hecho aislado sino ante una campaña sistemática de Chávez para eliminar la oposición, algo que nuevamente sólo cabe en una dictadura política, no en un estado de derecho. Además, el diario mezcla aquí otras cuestiones personales, ya que Baduel, tras abandonar el ejército, “críticó la deriva autoritaria del régimen venezolano” y así “dejó de ser el camarada que le había salvado de los golpistas y pasó a convertirse en traidor”. De modo que no estamos sólo ante un dictador que no puede tolerar una oposición sino ante un tirano rencoroso llevando a cabo una venganza personal.

Sólo en el segundo párrafo del editorial aparece el único dato contrastable, lo que debería dar la clave a cualquier lector crítico:

“Baduel se encuentra internado preventivamente en esta prisión, acusado de delitos supuestamente cometidos durante sus dos años como ministro de Defensa de Chávez”

Los delitos son concretamente de corrupción, “sustracción de gran cantidad de dinero” según las palabras del fiscal (2). Este hecho, un proceso por corrupción, sería algo corriente en la mayoría de los países, pero que en el caso de Venezuela se reviste de una interpretación tan tendenciosa como carente de base empírica:

“Su encarcelamiento parece una artimaña jurídica, en la medida en que la justicia no ha logrado por el momento establecer los cargos concretos que se le imputan y la detención preventiva dictada contra él para evitar un improbable "riesgo de fuga" concede a la acusación 30 días, ampliables por otros 15, para hacerlo.”

Aquí el periódico se otorga la autoridad para juzgar y cuestionar un proceso judicial, pero sin dar el menor argumento. Así, no se explica por qué la sustracción de fondos no es un cargo lo bastante “concreto”, ni por qué se considera que la fuga es “improbable” (3) Sencillamente, son cosas que deben aceptarse para encajar con la imagen ilegítima del gobierno de Chávez. De otro modo, como dije antes, se convierte en un caso ordinario de corrupción.

En el mismo tono se describen otros procesos judiciales:

“El régimen venezolano no sólo hostiga al general Baduel, sino también a otros opositores: el ex candidato presidencial Manuel Rosales y los gobernadores de Miranda, Táchira o Carabobo. También al periodista Teodoro Petkoff, a quien se acusa de no haber pagado los impuestos de sucesiones en 1974.”

En el caso de Petkoff, es notable que se califique de hostigamiento un proceso de fraude fiscal, que tiene su origen en 1974, al morir la madre de Petkoff, pero se prolonga durante las décadas siguientes (4). En cuanto a Rosales, uno de los firmantes “por error” del gobierno golpista de 2002 (5), y a pesar de ello candidato presidencial en 2006, lleva semanas desaparecido y ausentado de su alcaldía (6). El editorial no comenta si aquí también considera “improbable” la fuga. Sobre los otros gobernadores, se trata de casos totalmente distintos entre sí (7) de los que El País no da la menor información (8), con lo que el lector difícilmente puede sacar una conclusión propia.

El editorial sigue desarrollando su teoría conspirativa,

“Chávez está poniendo poco a poco al servicio de su revolución bolivariana hay que contar las Fuerzas Armadas. En este caso no se trata sólo de someterlas, desactivando su eventual potencial de resistencia. El propósito de Chávez parece ir más lejos, sustituyéndolas por un cuerpo de voluntarios que cumplirían las funciones tradicionales del Ejército, aunque desde una fidelidad absoluta a su persona.”

Nada de esto es original, pues encontramos los mismos tópicos desde que Chávez subió al poder en febrero de 1999. He aquí algunos ejemplos antiguos de editoriales de El País:

“indisimulada ansia de poder” (3/2/99)

“parece querer hacer caso omiso de la separación de poderes para concentrarlos todos, o casi todos, en su persona” (26/6/99)

“De la mano del presidente Hugo Chávez, respaldado abrumadoramente por el electorado, desde el jueves ha quedado eliminado el poder judicial independiente propio de todo sistema democrático.” (21/8/99)

“Chávez ha barrido a los antiguos partidos y se ha quedado con todo el poder” (17/12/99)

Finalmente, se trazan los supuestos paralelismos entre el gobierno de Chávez y otros “perfectamente totalitarios”:

“Para alejar las acusaciones de dictador, Chávez alega sus victorias electorales y el respaldo mayoritario en los referendos que han abierto la puerta a algunas de sus medidas más autoritarias. El chavismo dice estar dispuesto a respetar las urnas, pero sólo después de emplear todos los medios del Estado para impedir que la oposición pueda vencer. Pero el argumento no vale: regímenes perfectamente totalitarios ha habido que han salido de las urnas y han ganado referendos.”

Aquí hay varios puntos a comentar. Primero está la contraposición entre dictadura y elecciones, que El País presenta como una “alegación” cuando se trata de algo fundamental. Sencillamente, una dictadura que periódicamente convoca elecciones libres y avaladas por los observadores internacionales, no es una dictadura. En el caso de Chávez, ha ganado una decena de elecciones desde las primeras en 1998, y también perdió una en el referéndum constitucional de 2007, lo que aceptó sin ningún problema.

Segundo están las supuestas medidas autoritarias, de las que el diario no da ningún detalle. Aquí lo que procedería sería explicar cuáles son y por qué se consideran autoritarias, pero por encima de eso importa si están ajustadas a la legalidad o no, esto es, a la Constitución que aprobó el pueblo en 1999. Por otra parte, si aun siendo legales a los venezolanos no les gustaran, siempre pueden apartar a Chávez del poder en las siguientes elecciones. Más aún, lo pueden hacer a mitad de mandato en un referéndum revocatorio, algo que sólo existe en Venezuela. Pues hubo un referéndum revocatorio en 2004 que ganó Chávez ampliamente y elecciones presidenciales en 2006 que ganó aún más ampliamente (9), y todo ello, hay que insistir, avalado siempre por los observadores internacionales. Así pues, a uno le puede gustar más o menos el gobierno de Chávez, pero no cabe dudar de su legitimidad democrática.

Tercero tenemos la acusación de que se utilizan “todos los medios del Estado para impedir que la oposición pueda vencer”. Esto es absurdo desde el momento en que los procesos electorales siempre han sido limpios y reconocidos internacionalmente. Además los medios de comunicación son mayoritariamente privados y contrarios a Chávez, e incluso en 2006 se permitió la candidatura de un golpista como Manuel Rosales. El País debería explicar de qué está hablando exactamente, si es que pretende un mínimo de seriedad.

Por último, el diario dice que el argumento no vale, porque “regímenes perfectamente totalitarios ha habido que han salido de las urnas y han ganado referendos”. Quisiera saber de qué regímenes está hablando. Si se refiere al nazi, su mejor resultado antes de tomar el poder fue de un 37% de los votos, y una vez en el poder ya no hubo elecciones libres. Si habla de otro, que sea el diario quien diga cuál y que explique sus contrasentidos.

Resumiendo, la imagen de Chávez como dictador no proviene de los hechos sino que es una premisa con la que se trabaja y en función de ésta se interpretan los hechos. En el caso que hemos discutido, los procesos judiciales se interpretan como estrategias para eliminar a los críticos y opositores. Pero para ello debe aceptarse previamente que la justicia está por completo en manos de Chávez y a su servicio. Y ahí es donde entra en juego un principio que enunció cierto miembro de un régimen perfectamente totalitario, y que muchos medios aplican al pie de la letra: una mentira repetida mil veces se convierte en verdad.


Notas:

(1)

http://www.libertaddigital.com/nacional/trillo-ve-decepcionante-y-un-sarcasmo-que-zapatero-intente-desprestigiarle-con-el-yak-1276351697/

http://findesemana.libertaddigital.com/la-cope-un-ejemplo-de-la-persecucion-politica-de-zapatero-1276232905.html

(2)

http://www.google.com/hostednews/afp/article/ALeqM5gHDZp1gwy4CuWVkX6oKVzBqLMuMQ

(3)

Para ver los argumentos de la fiscalía sobre la probabilidad de fuga, ausentes en las informaciones de El País, http://www.abn.info.ve/noticia.php?articulo=176230&lee=1

(4)

http://sociales.eluniversal.com/2009/04/03/pol_art_parlamento-investiga_03A2281763.shtml

http://el-nacional.com/www/site/p_contenido.php?q=nodo/75788/Pol%C3%ADtica/Iris-Varela-denunci%C3%B3-presunto-fraude-al-fisco-por-parte-de-Teodoro-Petkoff

(5)

http://www.rnv.gov.ve/noticias/index.php?act=ST&f=2&t=38270

(6)

http://www.telecinco.es/informativos/nacional/noticia/888025/888025

(7)

http://www.aporrea.org/contraloria/n131989.html

http://www.vtv.gob.ve/noticias-nacionales/16084

http://www.aporrea.org/oposicion/n130935.html

(8) Ver El País 10/4/09 para comprobar cómo la noticia supuestamente informativa no sólo no aporta más datos que el editorial de dos días después sino que se expresa en términos muy parecidos a éste.

(9) http://es.wikipedia.org/wiki/Hugo_Ch%C3%A1vez

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=83713&titular=as%ED-construye-%22el-pa%EDs%22-la-imagen-de-dictador-de-ch%E1vez-


“La guerra continúa, aunque no haya fuegos artificiales“

⊆ 5:10 by El Observador de medios | ˜ 0 comentarios »

CORRESPONSALES BÉLICOS // LA ‘ESPECTACULARIZACIÓN’ DEL CONFLICTO MARCA LAS COBERTURAS

Héctor Rojo Letón, Redacción
Los conflictos armados se reproducen por todo el mundo, pero su repercusión en los grandes medios se reduce a simples instantáneas, que incluso, como denuncian algunos periodistas, son ‘fabricadas’.
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David Fernández
¿ATAQUE ISRAELÍ SOBRE GAZA? La descontextualización y la manipulación son constantes en las coberturas bélicas. En la foto, disturbios en Tirso de Molina para impedir un acto nazi.

“¿Para qué apostar por el periodismo de calidad, con fin social, en tiempos del ‘show de la información’ en que es más importante el titular llamativo que la profundidad, la explicación que aporte algo a los lectores?”, se pregunta Hernan Zin, que durante 15 años ha recorrido zonas en conflictos y escribe un blog para 20 Minutos.

Las guerras, muy lejos de disminuir, han aumentado en los últimos años. En 2007, según datos de la ONU, 11,4 millones de refugiados vivían fuera de sus países, en comparación con 9,9 millones en 2006. Además, otros 26 millones fueron desplazados dentro de sus propios países en 2007, en comparación con 24,2 millones un año antes. Una situación tan olvidada como las zonas donde suceden, especialmente si se trata de Asia o África. Incluso en territorios que suelen atraer la atención mediática como Gaza no siempre interesan. “La guerra continúa, aunque no haya fuegos artificiales como coloquialmente se habla en los medios, y las imágenes no sean tan coloridas, y las personas mueren por el bloqueo de Israel. Por ejemplo, no llegan medicamentos”, explica a DIAGONAL Alberto Arce, uno de los tres extranjeros que cubrieron los bombardeos israelíes de enero. Accedió en barco días antes del comienzo de la guerra, formando parte de un envío de ayuda humanitaria, para rodar un documental. Al final, se convirtió en el único ‘periodista’ español en la zona. Afganistán, por ejemplo, sólo cuenta con la presencia habitual de Mónica Bernabé de El Mundo. ¿Por qué ocurre esto? “Es una buena pregunta, se la haría a los directores”, responde Zin.

“La guerra es un negocio, todos los buitres que quieren negociar contratos se acercan. Permite corromper gobiernos, conseguir materias primas a mejor precio. Beneficios rápidos y baratos. Y las potencias occidentales están siempre vinculadas directa o indirectamente. Esas materias primas las utilizamos cada día: petroleo, coltán, uranio...”, explica Gervasio Sánchez, fotógrafo y periodista de El Heraldo de Aragón.

Rompiendo fronteras

“A pesar de la censura israelí, mediáticamente perdieron la guerra. Los palestinos lo cubrieron muy bien, gracias a su trabajo, a su formación y a la difusión de agencias como Reuters”, comenta a DIAGONAL Sánchez. Mientras los medios de todo el mundo “se limitaban a recibir el parte del Ejército israelí y luego contrastar algunas de esas informaciones. Pero siempre a distancia. Israel ponía sus propias reglas e incumplirlas supone riesgos como perder su acreditación o la del medio, además de lo que es en sí una guerra”, reconoce Arce. Cuatro periodistas murieron por los bombardeos israelíes. En mayo se producirá un acto en recuerdo de éstos, en Palestina, al que acudirá Javier Couso, hermano de José, asesinado en 2003 [ver recuadro].

“Los reporteros extranjeros somos privilegiados. Siempre tenemos pasaje de vuelta. Si vas a una guerra es para estar allí, con sus consecuencias. Esperar inmunidad es absurdo. Si no la tienen los niños, las mujeres, los ancianos, ¿por qué la vas a tener tú?”, explica Zin.

Imágenes fabricadas

“El 99% de los periodistas free lance que conozco quieren estar donde pasa la noticia”, continúa Zin. Sin embargo, también es habitual la cobertura de conflictos por parte de corresponsales desde cientos de kilómetros en la habitación de un hotel, o la fabricación-recreación de hechos. Da igual cuándo haya pasado, lo que importa es la imagen, y como si de una película se tratara, se escenifica.

No es real, pero sí verídico, explica otro periodista que prefiere no revelar su identidad y que reconoce que el 80% de los corresponsales hacen todo el trabajo desde el hotel. Un ejemplo: el documental Pallywood. Desmiente el bombardeo de una escuela de la ONU en Gaza por Israel (2004), ya que ni una sola de las bombas de mortero que causaron 43 muertos impactó en la escuela.

Tras “la Guerra Fría, con la revolución de la electrónica y de la comunicación, el mundo de los negocios descubre de repente que la verdad no es importante, y que ni siquiera la lucha política es importante; que lo que cuenta, en la información, es el espectáculo”, escribía Ryszard Kapuscinski en Los cínicos no sirven para este oficio (2002).

“Por 30 o 40 euros el minuto de imagen grabada, los fotógrafos palestinos cogían la primera ambulancia que iba a alguno de los lugares bombardeados. Después esa imagen la vendía la agencia por más de 600 euros. Algunos de estos periodistas murieron por difundir lo que ocurre en la Franja de Gaza. Incluso nos boicoteaban a nosotros, que ni siquiera queríamos difundir la imagen en el momento”, reconoce Arce. Otra situación habitual es cubrir una guerra como un militar más. “El problema no es el empotramiento, Robert Capa lo hacía en la II Guerra Mundial, sino las restricciones que se firman con el ejército para informar”, reconoce Sánchez. Pero con una conexión a internet se pueden romper muchas barreras.

“Yo siempre he sido un activista que graba documentales, pero desde Gaza escribía crónicas diarias. Mi discurso como activista siempre era anulado, sin embargo como ‘periodista’ lo he colado”, reconoce Arce, que gracias a un satélite y una conexión a la red narró lo que sucedía en Gaza. Una alternativa para poder hacer frente a una información mercantilizada. Y que, además, en el mundo profesional requiere de mucho tiempo y dinero, pero la información “como mercancía debe ser rápida y barata”, concluye Zin.

Seis años después, sin juicio

Cómo cada día 8, el primer miércoles de abril los hermanos y amigos de José Couso se concentrarán en la embajada de EE UU en Madrid. Se cumplen seis años de su asesinato por parte de tropas estadounidenses en Iraq. Mientras, la investigación en la Audiencia Nacional continúa. “Creemos que hay elementos para volver a procesar a los militares. Ya sólo queda el intento de toma de declaración a Ana Palacio (ex ministra de Asuntos Exteriores) y Federico Trillo (ex ministro de Defensa y diputado del PP, quien por ese motivo tiene condición de aforado). Además, el juez Santiago Pedraz podría exigir una reconstrucción de los hechos en Iraq”, reconoce esperanzado Javier Couso. Además, estos días se celebra el aniversario del fallecimiento de otros periodistas en conflictos armados: Ricardo Ortega (marzo de 2004, en Haití), Julio A. Parrado (abril de 2003, en Iraq) y Miguel Gil Moreno (mayo de 2000, en Sierra Leona).


http://www.diagonalperiodico.net/spip.php?article7588